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Volver a casa para recuperar el rumbo

Jagoba Arrasate regresa al banquillo de Osasuna hasta 2029 tras la destitución de Luis Miguel Ramis. El técnico vizcaíno vuelve a El Sadar para iniciar su segunda etapa al frente de un equipo que necesita recuperar su identidad

OSASUNA.ES

Una historia que merecía un segundo capítulo

Hay caminos en el fútbol que parecen destinados a volver a cruzarse. El de Jagoba Arrasate y Osasuna es uno de ellos. Dos años después de poner fin a una etapa que dejó una huella imborrable en el club navarro, el técnico de Berriatua regresa a casa para asumir un reto que va mucho más allá de los resultados: devolver la ilusión a una afición que necesita volver a reconocerse en su equipo.

El Club Atlético Osasuna ha anunciado este lunes el acuerdo con Arrasate para dirigir al primer equipo hasta el 30 de junio de 2029. Su regreso se produce después de la destitución de Luis Miguel Ramis, que abandona el banquillo rojillo tras ocho jornadas en las que el equipo ha sumado ocho puntos. La derrota por 5-2 ante el Real Betis terminó de precipitar una decisión que la dinámica de resultados venía anunciando.

La situación exige una reacción. Osasuna ocupa la decimosexta posición y acumula cinco partidos consecutivos sin conocer la victoria, una racha que ha devuelto la preocupación a Pamplona. La directiva ha optado por mirar al pasado para tratar de construir el futuro, confiando de nuevo en un entrenador que conoce la casa, su entorno y la exigencia de competir en El Sadar.

El legado de un entrenador que hizo historia

Para entender el significado de este regreso, basta con recordar lo que ocurrió durante la primera etapa de Arrasate. Llegó en 2018 y, desde entonces, construyó uno de los ciclos más reconocibles del Osasuna reciente. Bajo su dirección, el equipo logró el ascenso a Primera División, conquistó el campeonato de Segunda y encadenó cinco permanencias consecutivas en la máxima categoría.

Pero su legado no se limita a la estabilidad deportiva. La temporada 2022-2023 quedó grabada en la memoria rojilla con la clasificación para la final de la Copa del Rey, en la que Osasuna cayó ante el Real Madrid, y el posterior regreso a Europa a través de la Conference League. El club también disputó por primera vez la Supercopa de España. Una serie de hitos que elevaron las aspiraciones de una entidad acostumbrada a competir desde el esfuerzo, la identidad y el sentimiento de pertenencia.

Arrasate se marchó en 2024 después de dirigir 256 encuentros, una cifra que lo sitúa como el segundo entrenador con más partidos en la historia de Osasuna. Más allá de los números, dejó una conexión especial con la grada y una forma de entender el fútbol que encajó con la idiosincrasia rojilla. Ahora vuelve acompañado por Bittor Alkiza, su segundo entrenador habitual, para intentar recuperar aquella fórmula.

Una misión: recuperar la identidad rojilla

El nuevo proyecto arranca con urgencias. Osasuna necesita recuperar solidez, frenar la sangría de goles encajados y encontrar una continuidad que no ha tenido durante las primeras jornadas. La salida de Ramis pone fin a un ciclo breve y obliga al club a reaccionar antes de que las dudas se conviertan en un problema mayor.

La llegada de Arrasate ofrece un punto de partida conocido. No necesita un periodo de adaptación para comprender lo que significa Osasuna ni para saber qué espera la afición de su equipo. Su anterior etapa demostró que es capaz de construir un conjunto competitivo, reconocible y difícil de superar, incluso frente a rivales con mayores recursos.

Sin embargo, el pasado no garantiza el éxito. El técnico encontrará una plantilla diferente y una competición que no espera a nadie. Su primer desafío será recuperar la confianza del vestuario y convertir el regreso en un impulso inmediato, sin perder de vista la necesidad de construir una dinámica estable a medio plazo.

El Sadar vuelve a abrirle las puertas

La presentación oficial de Arrasate tendrá lugar este martes a las 12:30 horas en El Sadar. El miércoles dirigirá su primer entrenamiento en Tajonar, en una sesión a puerta abierta, antes de preparar el próximo compromiso liguero ante el Racing de Santander.

Será el inicio de una segunda oportunidad para un entrenador que ya conoce el camino y para un club que busca recuperar las sensaciones que lo llevaron a vivir algunos de los mejores años de su historia reciente.

Osasuna no vuelve a empezar desde cero, pero sí necesita reencontrarse consigo mismo. La apuesta por Arrasate es una declaración de intenciones: recuperar una identidad, reconstruir la confianza y volver a convertir El Sadar en un escenario en el que cada rival sepa lo que le espera.

Jagoba vuelve a casa. Regresa el entrenador que llevó a Osasuna de nuevo a Primera, lo condujo hasta una final de Copa y abrió las puertas de Europa. Ahora, con un nuevo contrato hasta 2029 y una misión inmediata por delante, comienza el segundo capítulo de una historia que Pamplona nunca terminó de cerrar.

Por Alberto Fernández

juanxitooo@hotmail.com
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Redactor de Partido A Partido.

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