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Por la puerta grande

Morante Jr irrumpe en LaLiga de la mejor manera posible: debuta ante CA Osasuna y apenas tres minutos después celebra su primer gol en la élite. Tres meses antes, se había proclamado Bota de Oro del Europeo sub-19

GETTY IMAGES

La afición del Real Betis Balompié ya ha podido disfrutar sobre el césped a su nuevo diamante en bruto: José Antonio Morante Antúnez, conocido como Morante Jr. El hijo del reconocido torero José Antonio Morante de la Puebla ha cumplido uno de sus grandes sueños al debutar en Primera División con el club de su vida, en el Estadio de La Cartuja. Y no ha podido hacerlo de una forma más especial: debut y gol en apenas tres minutos. Una irrupción fulgurante que convierte su estreno en la élite en una noche para el recuerdo y que invita a ilusionarse con el futuro de una zurda llamada a dejar huella.

Un verano por todo lo alto

El extremo derecho andaluz ha vivido un verano inmejorable. Convocado por Paco Gallardo para disputar el Europeo sub-19, Morante Jr se convirtió en una pieza indiscutible en la banda derecha de la Selección Española. Desde el primer encuentro ante Gales, el joven futbolista exhibió su calidad y dejó su primera gran huella en el campeonato con un doblete.

Lejos de bajar el ritmo, Morante continuó siendo titular durante todo el torneo y terminó alzándose con el título de campeón de Europa junto a España. Además, sus cuatro tantos le permitieron conquistar la Bota de Oro del campeonato, poniendo el broche perfecto a un verano que confirmó su enorme potencial. Un rendimiento que anticipaba lo que estaba por llegar: su salto al primer equipo del Betis y un debut en Primera División que difícilmente habría podido soñar mejor.

Cuestión de sangre

Su mayor virtud reside en esa zurda que parece llevar en la sangre, heredada de su padre, José Antonio Morante de la Puebla. El reconocido torero deslumbra cada tarde en las plazas gracias a un arte y un manejo de la mano izquierda que le han valido el sobrenombre de El Genio de la Puebla. Ahora, su hijo parece haber recibido una bendición similar, aunque con un estadio y un balón como protagonistas. Una zurda capaz de marcar diferencias sobre el césped y que invita a soñar con tantas tardes de gloria en los terrenos de juego como las que su padre ha firmado sobre el ruedo.

Tres minutos para la eternidad

Morante Jr no solo cumplió el sueño de debutar con el primer equipo del Real Betis; también necesitó apenas 3 minutos y 29 segundos para estrenarse como goleador. El canterano saltó al terreno de juego en el 91:38 y, en el 95:07, ya había celebrado su primer tanto con la camiseta verdiblanca. Una irrupción fulgurante que lo convierte en el canterano que menos tiempo ha necesitado para marcar su primer gol con el Real Betis, superando los ocho minutos que tardó en anotar José Antonio Melenas en 1987.

Pero el momento fue mucho más allá de una estadística. Tras marcar, Morante Jr quiso dedicarle el gol a su padre, Morante de la Puebla, y sacó el capote a pasear sobre el césped de La Cartuja. Un gesto cargado de simbolismo que trasladó al fútbol el arte de los ruedos y emocionó a una afición que no tardó en cantarle como a su padre al grito de “José Antonio Morante de la Puebla”.

Una noche redonda para un joven que acaba de dar sus primeros pasos en la élite y que ya ha conseguido escribir su nombre en la historia del club de su vida.

Por la puerta grande

Esta es la tierra de María Santísima, de Curro Romero y Juan Belmonte, de Velázquez y Murillo, de Bécquer y Machado, del Pali y María Jiménez, del Cachorro y el Gran Poder. Esta es la tierra del arte, del duende y de una forma única de entender la vida. Esta es también la tierra del Real Betis Balompié, donde el sentimiento verdiblanco se hereda y los sueños se cumplen bajo el cielo de Sevilla.

Y aquí, en una tierra donde el arte se lleva en la sangre y el apellido pesa tanto como el talento, un chaval que se apellida Morante parece destinado a algo más que a jugar al fútbol. Porque si su padre ha conquistado las plazas con su capote, él acaba de conquistar La Cartuja con una zurda bendecida. Tres minutos y 29 segundos para entrar en la historia, un gol para empezar a escribir la suya y una dedicatoria para no olvidar de dónde viene.

Porque hay noches que no se juegan, se sienten. Noches en las que el destino parece escrito antes de que ruede el balón. Y Morante Jr, ante su gente, con el escudo de su vida en el pecho y el arte de su padre en la sangre, no podía estrenarse de otra manera.

Por Alberto Fernández

juanxitooo@hotmail.com
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Redactor de Partido A Partido.

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