Con apenas 16 años, Mezian Mesloub comienza a llamar a las puertas del fútbol profesional. Entre regates, talento y una historia familiar ligada al Lens, el joven portugués aspira a convertirse en el héroe que la afición de los Sang et Or lleva tiempo esperando.
Las leyendas de los grandes héroes de distintas épocas comparten una extraña coincidencia: siempre comienzan contándonos el final sin habernos introducido antes en la historia. Sabemos quién empuñó Excalibur, quién mandaba en la mesa redonda y quién terminó cumpliendo la profecía y se coronó rey. Pero ¿habríamos reconocido a Arturo antes de que sacara la espada de la piedra?
Al igual que las leyendas tienen un comienzo, los grandes futbolistas de la historia también tuvieron un momento en el que todavía no se habían labrado un nombre. Es por ello que hoy os presento a un posible jugador del que oiréis hablar en el futuro. Os hablo del joven portugués de 16 años Mezian Mesloub. Seguramente os preguntaréis quién es este chico. Lo sé, su nombre parece un trabalenguas, pero este niño merece que os lo aprendáis.
Nos remontamos a 2014, cuando un joven de Martigues llamado Mezian Mesloub comenzaba su andadura futbolística en un club de Bretaña, el Espérance Plomeur. ¿Os suena de algo ese lugar? Tras dos años jugando en el conjunto bretón, su talento no tardó en abrirle las puertas de algunas de las grandes canteras de Francia. En 2016 firmó por la cantera del Lorient, pero apenas dos años después dio el salto al Lens, su club actual. En tan solo cuatro años, había pasado por dos clubes que acabarían teniendo un gran significado para él y su familia. Esta historia parecía estar dando sus primeros pasos, pero su desenlace quizá llevaba mucho más tiempo escribiéndose.
El apellido Mesloub y el club de los Lensois son viejos conocidos. Walid Mesloub, padre de Mezian, jugó durante dos temporadas en el conjunto francés, donde llegó a desempeñar un papel fundamental hasta convertirse en capitán del equipo. Pero la historia no acaba ahí. ¿Adivináis dónde había jugado anteriormente? Habéis acertado: en enero de 2018, Walid Mesloub dejó las filas del Lorient, tras casi cuatro temporadas, para fichar por el Lens. ¿Podríamos decir que el camino de Mezian estaba escrito? Es posible, y yo, personalmente, soy un fiel creyente de ello.
Dejando a un lado la historia familiar de Mezian, el talento que demostró en las categorías inferiores del conjunto del norte de Francia le permitió hacerse un nombre. Con raíces francesas, argelinas y portuguesas, las llamadas de las selecciones nacionales no tardaron en llegar. En mayo de 2024, la selección francesa sub-15 se hizo con sus servicios y, en agosto de ese mismo año, también fue convocado por la sub-16. Sin embargo, Mesloub acabó eligiendo el país de la península ibérica: se sentía portugués y quería honrar las raíces de su madre. No sería hasta 2025 cuando los caminos de la selección portuguesa y Mezian se unirían, dando comienzo a una leyenda que todavía está por escribir.

📸 Imagen: @RCLens(X)
Y, al igual que Arturo extrajo la legendaria Excalibur de la piedra, Mezian Mesloub debutó con el primer equipo de su amado Lens. El 8 de mayo de 2026, tras los rumores que apuntaban a que realizaría la pretemporada con la primera plantilla, debutó en un enfrentamiento contra el Nantes en la Ligue 1. Parecía que el partido acabaría en tablas; sin embargo, el desparpajo de Mezian cambió el guion. Apenas cinco segundos después de saltar al terreno de juego, aprovechó su buen posicionamiento dentro del área para conectar un potente disparo raso que adelantó a los Sang et Or y les dio la victoria. Del mismo modo que los caballeros quedaron asombrados al ver a un joven extraer la espada de la piedra, los aficionados del Stade Bollaert-Delelis alucinaron con la actuación de su canterano de 16 años.
Llegados a este punto, seguramente te preguntarás qué puedes esperar si ves un partido de Mezian. La respuesta es muy sencilla: vas a ver fútbol. El juego de Mesloub se caracteriza por un estilo callejero, propio de esos futbolistas por los que pagarías una entrada solo para verlos jugar. Gambeta, desparpajo y, sobre todo, una personalidad impropia de alguien que todavía no ha cumplido los 18 años.
El fútbol actual concede una enorme importancia al orden táctico y al físico, pero hay algo especial en ver a un jugador que encara sin miedo a equivocarse. Futbolistas como Lamine Yamal, Jérémy Doku o Désiré Doué nos recuerdan lo bonito que puede llegar a ser este deporte cuando alguien se atreve a improvisar.
Sin embargo, reducir el fútbol de Mesloub al regate sería quedarse en la superficie. Su talento no reside únicamente en el uno contra uno, sino también en su capacidad para leer e interpretar el juego, detectar espacios y encontrar líneas de pase que otros jugadores quizá ni siquiera alcanzarían a ver. Precisamente, esa combinación de desparpajo y comprensión del juego es lo que invita a seguir de cerca a Mezian y lo que podrás descubrir si enciendes la televisión para ver un partido del Lens.
En cuanto a su progresión en el conjunto de los Sang et Or, Yannick Cahuzac le está dando minutos tanto en la Ligue 1 como en la Champions League para desarrollar todo ese potencial y sacar a relucir el fútbol que lleva dentro. Su paso por la máxima competición continental no ha sido precisamente silencioso: gracias a un gran centro que encontró a su compañero Thauvin, se convirtió en el segundo jugador más joven de la historia de la competición en dar una asistencia antes de cumplir los 17 años, compartiendo ese registro con toda una estrella como Lamine Yamal.
Sus actuaciones con el Lens y con las categorías inferiores de Portugal han permitido a la federación lusa descubrir el diamante en bruto que tiene entre manos. El 25 de septiembre de 2026 quedará marcado para siempre en la historia del fútbol portugués: ese día, Mezian Mesloub, con tan solo 16 años, 10 meses y 17 días, se convirtió oficialmente en el jugador más joven de la historia en debutar con la selección sub-21 de Portugal.
Y es que el destino es incierto y, en este deporte, puede pasar cualquier cosa. Pero el futuro de Mezian invita a hacerse una pregunta: ¿puede Mesloub convertirse en el Arturo del Lens? ¿Será esa estrella capaz de guiar a los Sang et Or hacia el ansiado título de liga?
Por Manuel Estébanez Bernáldez