El vallisoletano, que saltó al terreno de juego tras el descanso, firmó un doblete en apenas cinco minutos. Chirino se encargó de cerrar la goleada con el tercer tanto del cuadro local.

El fútbol volvió a demostrar que no entiende de sentimientos. Miguel de la Fuente, viejo conocido de la afición pepinera, se convirtió en la pesadilla del Leganés en el UD Almería Stadium. El delantero saltó al terreno de juego tras el descanso y necesitó apenas cinco minutos para firmar un doblete que cambió por completo el encuentro. Chirino, aprovechó el desconcierto defensivo blanquiazul para establecer el 3-0 definitivo. La ley del ex volvió a cumplirse y el Leganés se marchó de Almería con una derrota tan contundente como preocupante.
Una primera parte sin historia
Los primeros 45 minutos estuvieron marcados por la falta de ocasiones y el escaso ritmo ofensivo de ambos conjuntos. El Almería trató de llevar la iniciativa, mientras que el Leganés buscó contener las acometidas locales y evitar que el encuentro se rompiera. Sin embargo, el partido avanzó sin grandes sobresaltos, con las defensas imponiéndose a los ataques y las ocasiones más peligrosas siendo solventadas por el conjunto pepinero.
El equipo de Rubén Albés consiguió llegar al descanso con el empate inicial, pero volvió a evidenciar sus dificultades para generar peligro y construir jugadas que le permitieran inquietar la portería rival. Un escenario que, lejos de mejorar tras el paso por vestuarios, terminó convirtiéndose en una auténtica pesadilla para los intereses blanquiazules.
Dos flechas de Miguel al corazón pepinero
García Pimienta movió el banquillo en el descanso y dio entrada a Miguel de la Fuente en sustitución de Thalys. El cambio no pudo tener un efecto más inmediato. En el minuto 52, el delantero recibió en la frontal del área y conectó un derechazo que terminó en el fondo de la portería para inaugurar el marcador. Un golpe que descolocó al Leganés y que apenas fue el comienzo de la tormenta.
Cinco minutos después, en el 57, Miguel volvió a aparecer. Esta vez, el vallisoletano se impuso por alto y conectó un cabezazo que acabó colándose en la portería pepinera. Dos goles en apenas cinco minutos para un futbolista que conoce perfectamente al Leganés y que terminó castigando a su antiguo equipo. La ley del ex volvía a hacer acto de presencia en el peor momento posible para los visitantes.
El Leganés todavía no había asimilado el segundo golpe cuando recibió el tercero. En el minuto 61, el Almería lanzó una contra que desarmó por completo a la zaga blanquiazul. Chirino, incorporándose desde la derecha, culminó la acción con un remate cruzado que batió a Luca y estableció el 3-0 definitivo. En apenas nueve minutos, el conjunto andaluz había convertido un encuentro equilibrado en una goleada.
Un Leganés sin alma
Con el marcador decidido, el Almería encontró todavía más espacios para seguir haciendo daño. Los locales dispusieron de nuevas ocasiones que fueron repelidas por Luca, uno de los pocos jugadores pepineros que consiguió evitar que la derrota adquiriese dimensiones aún mayores. Incluso Miguel de la Fuente tuvo la oportunidad de completar su hat-trick, pero no logró transformar una nueva ocasión en su tercer tanto de la tarde.
Mientras tanto, el Leganés fue incapaz de reaccionar. Sin ideas, sin capacidad para enlazar posesiones y sin la intensidad necesaria para competir ante un rival que había encontrado todas las facilidades tras el descanso, el conjunto de Rubén Albés volvió a dejar una imagen muy pobre. No hubo juego, no hubo respuesta y, sobre todo, no hubo alma. Los blanquiazules se descompusieron tras el primer gol y terminaron entregando el partido en cuestión de minutos.
La derrota agrava las dudas que ya habían aparecido tras los tropiezos frente al Castellón y al Cádiz. El equipo parece haber perdido buena parte de la identidad que mostró durante las primeras jornadas y continúa sin encontrar soluciones cuando los encuentros se complican. Más allá del resultado, preocupa la facilidad con la que se vino abajo ante el Almería y la incapacidad para ofrecer una reacción que mantuviera vivas sus opciones.
La ley del ex sentencia a los pepineros
El regreso de Miguel de la Fuente terminó siendo uno de los grandes protagonistas de la tarde. El delantero, que defendió la camiseta del Leganés, salió desde el banquillo para cambiar el rumbo del encuentro y castigar a su antiguo equipo con dos goles decisivos. Chirino completó la goleada y certificó una victoria incontestable para un Almería que prolonga su excelente dinámica.
En el lado contrario, el Leganés se marcha de vacío y con más preguntas que respuestas. Tres derrotas consecutivas entre sus últimos compromisos y una preocupante falta de fútbol amenazan con convertir el inicio de temporada en un recuerdo cada vez más lejano.
La ley del ex no falla. Miguel atravesó al Leganés y los pepineros volvieron a quedarse sin argumentos.
Por Alberto Fernández