El Atleti gana un intrincado partido en Cornellá con un gol de Baena en los minutos finales, plasmando así su superioridad en el juego

Espanyol y Atlético de Madrid se enfrentaban en el turno de la mañana de sábado con dinámicas y objetivos muy distintos. Los de Manolo González buscaban ganar tras más de un mes sin lograrlo y los madrileños se presentaban, con rotaciones, después de ganar 5 partidos consecutivos entre Liga y Champions. Los pericos alineaban a su 11 tipo con la única salvedad de Fortuño, al que Manolo quiso dar continuidad como premio a su buena actuación en Málaga. Simeone disponía un once inicial con rotaciones, dejando en el banquillo a gente como Llorente, Baena o Grimaldo y con la novedosa titularidad del canterano, a medias, Dani Martínez en el lateral izquierdo. David volvía a la formación inicial después de dejar su lugar a Julián frente al Manchester United el martes.
El partido ha empezado con un Espanyol timorato y agazapado y un Atleti mandón. Cuando se llegaba al cuarto de hora los de Simeone ya habían disparado dos veces sobre la meta local, con intentos de Kang In y David, cuyo disparo se marchó desviado por poco. Al Real Club Deportivo Espanyol le costaba desperezarse, quizá preso de su mala racha o de sus miedos. Los catalanes empezaron a equilibrar el partido a mediados del primer tiempo, metiendo el encuentro en una fase de tanteo, rota únicamente por una buena combinación visitante en la que Giuliano fue demasiado generoso al intentar regalar el gol a David.
Con la amonestación a Hijulmand por los típicos empujones en un saque de esquina, el Espanyol encontró los primeros espacios que el mediocentro danés se había encargado de tapar hasta ese momento. Fue en los últimos minutos de la primera mitad cuando el equipo blanquiazul tuvo dos de sus mejores opciones en el encuentro. Primero, el Espanyol avisó con un cabezazo de Roberto en un saque de esquina que se marchódesviado. Pocos minutos después, Brayan Zaragoza lograba forzar la tarjeta amarilla a un correcto Dani Martínez con una arrancada y tras tres jugadas sin remate de los visitantes, Cabrera estrellaba un trallazo en el larguero de la portería de Jan Oblak. Se llegaba al descanso 0-0, pese a que las ocasiones más claras y el dominio territorial habían correspondido al Atleti.
A la vuelta de vestuarios, Simeone realizó un par de cambios, se retiraban del césped el canterano Dani y un Lookman, que, si bien lo intentó, estuvo gris, como en partidos anteriores, y entraban Grimaldo y Julián Álvarez, que buscaba romper con su mala forma. Los primeros minutos del segundo tiempo parecían confirmar que el partido se había igualado y metido en una fase más cerrada y táctica. El Atleti no lograba combinar con la misma velocidad y alegría de los primeros instantes y al Espanyol, el ritmo lento no le disgustaba. En el minuto 55, ante la poca actividad de los suyos, Diego Pablo Simeone decidió hacer otros dos cambios, entraban al terreno de juego Llorente y Baena y se marchaban Kang In y un Barrios que sigue con los minutos restringidos después de su lesión.
Los cambios tuvieron un efecto no deseado para el Atleti, ya que, durante cinco minutos, después de la salida del jugador de Moratalaz y la entrada del roceño, perdió el control del centro del campo, aunque unos inconmensurables Hancko y Romero mantenían a ralla a los atacantes locales. La lesión de Druisic , obligó al Espanyol a hacer su primera permuta, dando entrada a un Unai Nuñez que no consiguió mantener la sensación de seguridad dada por su compañero. Más tarde entraban Alex Calatrava y Moscardó, mientras el Atleti ya había agotado sus sustituciones con la entrada de Rodrigo Mendoza por el “Cuti” Romero, el Cholo iba a por el partido, pasando Llorente al lateral y Pubil al central derecho. Un discutido Le Normand se quedaba sin jugar, al igual que Sorloth.
Con el panorama ya citada en párrafos anteriores, llegábamos a los últimos veinte minutos, fue entonces cuando el Atleti decidió subir el ritmo aprovechando también el cansancio local. En el 75, Jonathan David estuvo cerca de hacer el 0-1, pero un Fortuñoexcelso durante los 94 minutos se anticipó y consiguió bloquear su picada con una gran salida. En el 83, Roberto y Brayan salían después de un partido incómodo para ambos,ingresaban Marcos y un Puado que regresaba a los terrenos de juego después de nueve meses fuera por una rotura de ligamentos. En los últimos minutos, el Atleti buscaba el gol frente a la resistencia de un Fortuño que en el minuto 84 iba a realizar la parada del partido. Después de una rápida jugada visitante, Julián probó fortuna, parecía que iba a marcar su primer gol de la temporada, pero el arquero sacaba una mano imposible abajo, negando el gol al argentino. Pese a todo, el Atleti tuvo paciencia y encontró el premio gordo.
En el 89, cuando el partido agonizaba, Grimaldo recuperó un balón en campo contrario, cedió para Julián, que, abriéndose espacio ante una defensa demasiado replegada, supo hacerle llegar al mejor atacante rojiblanco en lo que va de curso, Alex Baena, el 10 ejecutó un disparo a la esquina de la portería, donde Fortuño ya no pudo llegar, gol. El Atleti lo había conseguido, 0-1. Después de una parada de Oblak al disparo envenenado de Calatrava, el árbitro pitó. El Atleti volvía a ganar en Cornellá cinco años después y conseguía su sexta victoria seguida.
Por Juan Pomed