El inicio de la temporada del Bayern Munich, con Vincent Kompany al mando de su tercera campaña, refleja una extraña contradicción entre los buenos resultados y dudas en su juego.
Si miramos los números de los siete partidos ya disputados entre Bundesliga y Champions, el balance parece positivo con 19 goles a favor y 7 en contra, pero la realidad sobre el terreno de juego se siente distinta.
El gran dilema radica en que el cuerpo técnico intenta combinar una propuesta sumamente ofensiva con piezas que no están logrando sostener ese equilibrio, y el experimento no está saliendo bien, o bueno, es lo que se ha visto en este tramo de la 26/27. En la parcela defensiva, el Bayern cuenta con nombres como Dayot Upamecano, Kim Min-Jae, Jonathan Tah o Nathaniel Brown. Sin embargo, varios de sus integrantes están lejos de mostrar su mejor nivel. Esto obliga a adaptarse a un modelo de presión muy arriesgado y con una línea muy adelantada, una postura que suele ser común en la liga alemana.

A todo este desajuste táctico o defensivo, se suma el bajón de una leyenda: Manuel Neuer. El guardameta alemán arrastra tres años complicados, donde las lesiones y la irregularidad han mermado su rendimiento. Sus errores puntuales en salida y bajo los tres palos han empeorado un panorama, que de por sí es frágil, costándole al equipo puntos clave que antes su figura solía asegurar.
Queda claro que este Bayern tiene potencial para ser una aplanadora, si que ya lo era, pero su propuesta arriesgada se ha convertido en su “propio enemigo”. El margen de mejora es amplio y más con la lucha por ese liderato en liga. El técnico belga debe mostrar un pragmatismo y capacidad para estructurar un ‘Plan B’ antes de que las dudas del juego se transformen en tropiezos irreparables.
¿Qué opinan los hinchas?
Le pregunté a dos bávaros sobre la situación actual del club y esto me dijeron dos de ellos:
Bayern Argento (@BayernArgento en X):
Considero que es un problema de querer forzar un estilo defensivo que no coincide con los perfiles de algunos jugadores del Bayern. Neuer ya no ofrece las garantías de libero que tanto gozo el Bayern por casi 20 años. De la saga central solo Upamecano ofrece seguridad defensiva en su posicionamiento, el Bayern en sus laterales no encuentra un defensa sino un remiendo que encaja con el estilo ofensivo y que retrocede muy mal en cada contra.
¿Kompany tiene culpa? Juega con la plantilla que tiene si puedo señalar algún error puntual. Tal vez sea en respetar demasiado la titularidad de figuras veteranas o muy queridas, las cuales rara vez corrigen sus errores defensivos al ser premiados con más minutos.
Bavaro (@Bavaro_Arg en X):
El Bayern no está jugando mal, pero se está condicionando solo. El desgaste del Mundial de Clubes, las fechas FIFA y la acumulación de partidos empiezan a pasar factura, y eso se nota en el bajón individual de varios futbolistas, que están teniendo menos precisión y cometiendo errores que antes no eran tan frecuentes.
El problema es que al Bayern le cuestan muchísimo los bloques bajos y la pelota parada. Le cuesta encontrar espacios cuando el rival se encierra atrás, y cuando no consigue abrir el marcador rápidamente, empieza a frustrarse y a depender demasiado de las individualidades. Últimamente parecen regalarles goles a sus rivales desde el minuto uno, poniéndolos en el escenario perfecto para replegarse, defender la ventaja y jugar con la desesperación de los bávaros.
Ahí está la contradicción: el equipo puede dominar la posesión, generar ocasiones y jugar bien durante largos tramos, pero termina complicándose por errores defensivos, desconcentraciones y decisiones bastante boludas. Y cuando esos fallos se repiten partido tras partido, ya no se pueden considerar simples accidentes.
El Bayern no necesita reinventarse ni cambiar toda su idea de juego. Necesita recuperar el nivel individual, mejorar la pelota parada y, sobre todo, dejar de regalar partidos que tiene condiciones futbolísticas para ganar. Porque una cosa es que el rival te supere y otra muy distinta es ponérselo en bandeja.
De todas formas, no creo que haya motivos para preocuparse demasiado. Confío en que Kompany tiene una mentalidad ganadora y la personalidad necesaria para transmitirles esto a sus jugadores. Son futbolistas de primer nivel y creo que van a entender que no pueden seguir repitiendo los mismos errores partido tras partido. Hay cosas que corregir, obviamente, pero confío en que el equipo va a reaccionar, recuperar su mejor versión y demostrar de lo que es capaz.