El defensor nacido en 2012 ha sido llamado por Luís Castro para ejercitarse junto al primer equipo.

Desde su llegada al Levante el pasado mes de diciembre, Luís Castro se ha caracterizado por apostar por jugadores jóvenes y de la cantera granota. Al técnico portugués hay que atribuirle buena parte del mérito en la irrupción de Carlos Espí. Fue él quien le dio la oportunidad al actual delantero del Real Madrid, así como a su excompañero Kareem Tunde. Ambos jugadores dieron un paso adelante desde la llegada del técnico luso y ofrecieron un rendimiento espectacular, permitiendo al club valenciano traspasar a los dos futbolistas por una cifra cercana a los 30 millones de euros.
Esta temporada, Luís Castro está decidido a mantener esa filosofía y ya ha llamado a filas a Diego Moyano, un central de tan solo 14 años, nacido en 2012 y considerado una de las grandes promesas de la cantera granota.
Diego Moyano, natural de Rocafort y nacido el 3 de marzo de 2012, forma parte del Cadete B del Levante, aunque desde el inicio de la pretemporada se encuentra en dinámica del Cadete A. El miércoles recibió la llamada del técnico luso para ejercitarse con el primer equipo durante la sesión de este jueves. El central es internacional con la Selección Española Sub-14 y ha sido convocado por primera vez con la Sub-15 para unas jornadas de entrenamiento que se prolongarán hasta el día 15 de este mes.
Una filosofía “made in Buñol”
La incorporación de Moyano a la dinámica del primer equipo granota continúa con la apuesta del Levante por sus jóvenes talentos. A los ya mencionados Carlos Espí y Kareem Tunde, ambos traspasados por una millonada, se suman Ighor Galdin, el portero más joven en ser convocado para un partido de LaLiga con 16 años, y Marc Santos, el lateral que debutó esta temporada frente al RCD Espanyol con 15 años y 288 días, convirtiéndose en el futbolista más joven en jugar en Primera División con el Levante.
Esta tendencia se ha convertido en una hoja de ruta para hacer frente a los problemas económicos que atraviesa el conjunto de la Comunitat Valenciana. La presencia de canteranos en el primer equipo permite reducir sustancialmente la inversión en fichajes y, al mismo tiempo, puede despertar el interés de grandes clubes europeos, convirtiéndose en una vía de ingresos para la entidad. Un modelo que ya dio sus frutos el pasado verano con Carlos Espí y su traspaso al Real Madrid.
Por Alberto Fernández