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Un punto para empezar de nuevo

El Leganés pone fin a su racha de cuatro derrotas consecutivas con un empate ante el Mallorca en el estreno de Luis Carrión. Luvumbo adelantó a los visitantes y Álex Millán respondió tras el descanso para rescatar a un equipo que terminó mirando hacia la remontada

El Leganés necesitaba una señal y encontró, al menos, un motivo para respirar. El estreno de Luis Carrión en el banquillo pepinero terminó con un empate frente al Mallorca (1-1) que no resuelve los problemas del equipo, pero sí detiene la caída de las últimas semanas. Después de cuatro derrotas consecutivas, los blanquiazules volvieron a sumar, reaccionaron tras encajar el primer gol y acabaron el encuentro con mejores sensaciones que su rival.

No fue una transformación completa ni una exhibición de fútbol. El nuevo Leganés mostró dos caras, sufrió durante una primera parte en la que el Mallorca encontró demasiadas facilidades y mejoró tras el descanso gracias a una propuesta más vertical. Álex Millán, uno de los futbolistas recuperados para la causa por Carrión, firmó el tanto del empate en el minuto 57. El resultado dejó un punto para cada equipo y una primera conclusión para el técnico: hay trabajo por delante, pero también margen para reconstruir.

Un nuevo dibujo, las mismas dudas

Carrión apostó por una revolución en su primera alineación. El técnico introdujo novedades y recuperó protagonismo para futbolistas que habían tenido menos presencia con Rubén Albés, como Álex Millán, Amadou Diawara, Enric Franquesa y Rubén Peña. El Leganés se organizó con un 4-3-3 y buscó una estructura diferente a la de las últimas jornadas.

La apuesta, sin embargo, tardó en dar resultados. El equipo pepinero tuvo dificultades para imponerse en el centro del campo y le costó encontrar conexiones que le permitieran progresar con el balón. El Mallorca, sin necesidad de desplegar un fútbol brillante, controló el ritmo y encontró espacios para circular con comodidad.

Los visitantes avisaron pronto. En el minuto 9, Zito Luvumbo probó fortuna con una volea que se marchó por poco. Fue el primer aviso de un Mallorca que, sin generar un asedio constante, transmitía una sensación de mayor control ante un Leganés todavía incómodo en su nuevo dibujo.

Los locales encontraron en Álex Sancris una de sus principales vías de peligro. El extremo probó a Arnau Tenas con un disparo desde la frontal que obligó al guardameta visitante a realizar una gran intervención. También participó en una acción en la que Álex Millán no logró llegar a un balón que la defensa mallorquinista terminó despejando.

Fueron destellos aislados en una primera parte en la que el Leganés volvió a evidenciar problemas para construir ataques con continuidad. El cambio de entrenador había modificado los nombres y el esquema, pero todavía no había conseguido borrar las dificultades que habían acompañado al equipo durante las últimas jornadas.

Luvumbo castiga la desconexión

El Mallorca encontró el premio a su mayor control en el minuto 34. Una acción que parecía no entrañar demasiado peligro terminó convirtiéndose en el primer gol del encuentro. Tras un saque de banda, Pablo Torre consiguió armar el remate y Raúl Fernández rechazó el balón. Luvumbo, atento a la segunda jugada, aprovechó el rechace para enviar la pelota al fondo de la red.

El 0-1 castigaba otra desconexión defensiva del Leganés. La zaga no reaccionó con la rapidez necesaria y el delantero angoleño estuvo más despierto que sus rivales para aprovechar la oportunidad. El Mallorca se adelantaba sin haber necesitado demasiadas ocasiones y obligaba a Carrión a buscar respuestas desde el banquillo y sobre el césped.

El gol pudo hacer daño a un equipo que llegaba especialmente tocado en lo anímico. Sin embargo, el Leganés no se descompuso por completo. Sancris volvió a asumir responsabilidades y los locales consiguieron llegar al descanso con la sensación de que podían encontrar espacios si aceleraban sus ataques.

El problema era que necesitaban algo más que voluntad. El equipo debía ganar velocidad en la circulación, reducir las distancias entre sus líneas y encontrar una manera más eficaz de acercarse al área. El Mallorca había demostrado que podía controlar el partido sin asumir demasiados riesgos. La reacción pepinera pasaba por obligarlo a salir de esa zona de comodidad.

Álex Millán devuelve la esperanza

La segunda parte comenzó con un Leganés más decidido. Los blanquiazules adelantaron sus intenciones, buscaron ataques más directos y consiguieron cambiar el ritmo del encuentro. El Mallorca, que había manejado la primera mitad con relativa tranquilidad, empezó a perder el control.

La mejoría encontró recompensa en el minuto 57. Álex Sancris condujo una contra con determinación, ganó terreno y puso un centro preciso para que Álex Millán apareciera y estableciera el 1-1.

El gol cambió el ambiente de Butarque y también el desarrollo del partido. El Leganés recuperó confianza, aumentó su intensidad y empezó a creer en la posibilidad de completar la remontada. Millán respondió a la oportunidad que le había concedido Carrión, mientras que Sancris volvió a confirmar que podía ser uno de los futbolistas más desequilibrantes del equipo.

El Mallorca, por su parte, fue perdiendo presencia. Su dominio de la primera mitad dio paso a un segundo acto mucho más discreto, en el que apenas consiguió amenazar con continuidad la portería local. La entrada de Sergi Darder tampoco permitió a los visitantes recuperar el control que habían mostrado antes del descanso.

El Leganés había encontrado una vía para competir: acelerar, atacar los espacios y aprovechar la capacidad de Sancris para generar ventajas. No fue suficiente para construir un fútbol brillante durante todo el encuentro, pero sí para cambiar la dinámica y convertir el empate en una oportunidad para ir a por más.

Butarque empuja hasta el final

Con el marcador igualado, el Leganés terminó sintiéndose superior en el tramo final. La energía de Butarque acompañó a un equipo que había pasado de sufrir durante buena parte de la primera mitad a buscar la victoria en los últimos minutos.

Sancris volvió a protagonizar una de las acciones más peligrosas con un remate que se marchó por poco. También tuvo una ocasión Unax del Cura, cuyo cabezazo desde muy cerca fue detenido por Tenas en el tiempo añadido. El guardameta mallorquinista volvió a resultar decisivo para que su equipo se llevara un punto.

El Mallorca también tuvo sus opciones en el tramo final, pero no consiguió recuperar la iniciativa ni imponer su superioridad técnica. Los visitantes terminaron defendiendo cerca de su área, mientras el Leganés apretaba en busca de un gol que completara la remontada.

El marcador ya no se movió. El empate hizo justicia a un encuentro de dos mitades muy diferentes: una primera en la que el Mallorca fue más dueño del partido y una segunda en la que el Leganés reaccionó, encontró el gol y terminó más cerca de la victoria.

Un primer paso, no una solución

El estreno de Luis Carrión deja una lectura moderadamente positiva para el Leganés. El equipo puso fin a su racha de cuatro derrotas consecutivas, encontró respuesta tras encajar el primer gol y mostró una versión más agresiva después del descanso. El protagonismo de futbolistas como Álex Millán y Sancris también ofrece alternativas para un conjunto que necesitaba recuperar recursos ofensivos.

Pero el empate no debe ocultar las carencias. El Leganés volvió a sufrir durante la primera parte, tuvo problemas para dominar el centro del campo y concedió una ocasión demasiado clara en la jugada del 0-1. El nuevo entrenador ha conseguido frenar la sangría de derrotas, pero todavía debe construir un equipo más fiable y constante.

Para el Mallorca, el punto sabe a poco después de una primera mitad en la que tuvo el encuentro bajo control. Su falta de ambición tras el descanso permitió crecer a un rival que llegaba necesitado y que terminó encontrando espacios para amenazar la portería de Tenas.

El Leganés se marcha con un empate que no cambia su temporada, pero puede ayudar a cambiar su estado de ánimo. Carrión tiene ahora una primera referencia sobre la que trabajar: el equipo puede reaccionar, aunque necesita hacerlo durante más minutos y con mayor continuidad.

Butarque no celebró una victoria. Celebró algo más modesto, pero necesario: volver a sumar y comprobar que la temporada todavía puede tomar otro rumbo.

Alberto Fernández

Alberto Fernández

Cubro la actualidad del Club Deportivo Leganés y sigo de cerca el fútbol nacional e internacional, con especial interés en el mercado de fichajes.
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